Cromo, el thriller científico de Lucía Puenzo

La directora de Wakolda debutó en TV con Cromo, una miniserie que entrelaza el crimen de una investigadora del Conicet en los Esteros del Iberá con una trama amorosa.


Por Marcelo Pavazza.

Lucía Puenzo define Cromo como "un policial científico" y, de inmediato, la vuelve atractiva. La miniserie que la realizadora de El niño pez y Wakolda dirige junto con Nicolás Puenzo y Pablo Fendrik debutó el martes 6 de octubre en la pantalla de la TV Pública y abarcó doce semanas de rodaje en escenarios naturales como la Antártida, El Calafate y los Esteros del Iberá. Cromo es la primera miniserie argentina donde los protagonistas principales son un grupo de científicos e investigadores del Conicet y ha sido elegida para la nueva sección de Series Prime Time del Festival de Cine de Toronto.



Dividida en trece capítulos, la miniserie escrita por Puenzo, Sergio Bizzio y Leonel D'Agostino sigue la suerte de Valentina (Emilia Attias), una bióloga con orientación en ecología que muere en dudosas circunstancias mientras investiga el oscuro accionar de una curtiembre en Corrientes. Enterados de la tragedia llegan hasta allí su marido, el geólogo Diego (Guillermo Pfening), y Simón (Germán Palacios), amigo de ambos desde la época de la Facultad, también biólogo y -dato clave- amante de la mujer. Los dos hombres encabezan una pesquisa en la que, naturalmente, su propia vida también se pone en riesgo.

De vasta y laureada experiencia en cine, Puenzo sabe que debuta en TV con un material sumamente interesante. "Teníamos la percepción de que en todo lo que viene ocurriendo con nuestros científicos y con la ciencia en Argentina (sobre todo, el trabajo del Conicet) había material para contar sus investigaciones como si fuera una película de género", explica la directora. A partir de esa base novedosa y ganchera, Puenzo, Bizzio y D'Agostino elaboraron un guión que si bien mantiene alto el interés por la trama científica, es, ante todo y según palabras de Puenzo, "una miniserie climática, de relaciones y personajes, en la que el cómo se cuenta importa más que lo que se está contando". Una apuesta narrativa que otorga a Cromo una identidad muy marcada. En ese sentido, la miniserie se desmarca de anteriores trabajos de la directora, quien asegura que aunque los elementos fantásticos signaron muchas de sus ficciones están ausentes aquí. "Tampoco es realista. La subjetividad de los personajes, lo que no se perdonan, lo que no pueden olvidar, los muertos con los que cargan reaparecen de manera cada vez más violenta", sostiene la directora.

Se refiere, entre otras cosas, al costado amoroso de la trama, tan inquietante como el científico. Es que Diego descubre el romance entre Simón y su mujer cuando nota la consternación de su amigo al conocer la muerte de Valentina. "El personaje pivota todo el tiempo entre la frustración, el engaño y el dolor de la pérdida de su mujer, muerta aparentemente a manos de una curtiembre", dice Pfening, que señala que ponerse en la piel de Diego fue "superdifícil ya que considero que la amistad es un valor muy fuerte. Aunque por otro lado, mi personaje debe cuidar mucho a Simón, así que deja de lado su resentimiento y se hace cargo de él. Como Diego, yo también puedo entender que dos personas se enamoren, aunque en el medio haya una traición".

Para Emilia Attias, en cambio, resultó apasionante la pata científica de la miniserie. Además de enamorarse de la historia y de su trasfondo social y político, Attias encontró en Valentina un personaje que le reveló un mundo nuevo. "Me pareció fascinante. Trabajamos con Fernando Meijide, un científico de la UBA con el que charlé mucho", dice la actriz cuyo personaje muere en el primer capítulo, marcando el punto de partida de la historia, que va reconstruyendo mediante flashbacks su destino trágico. También le fascinó el modo de trabajar de Puenzo: "Es increíble. Cuando tenés el personaje bien claro, ella lo desarma con frescura, pegada a la cámara como si fuera a tu oído", la elogia. Por su parte, Puenzo admite que ve muchas series porque prefiere los personajes más que las tramas. Sobre todo, si ambas cosas se desenvuelven en un universo de científicos, con la atracción que estos conllevan. "Son disparadores de todo tipo de historias", explica. "Hay algo del trabajo en un mismo tema que hacen durante décadas, tan distinto del nuestro -que es más disperso-, que me resulta muy intrigante. Escribiendo historias sobre ellos me saco las ganas de haber sido bióloga o genetista".

HISTORIAS CRUZADAS Y UN GRAN ELENCO

En Cromo se entrecruzan muchas historias. "No hay ningún personaje pasajero", dice al respecto Emila Attias. Por eso la lista de actores involucrados, además de los tres protagonistas, es valiosa: Alberto Ajaka, Moro Anghileri, Luis Machín, Daniel Veronese, Valentina Bassi y Esteban Bigliardi, entre otros, son piezas de una trama apoyada en hechos reales (existen en Corrientes curtiembres como la que combate Valentina, responsables en buena parte de la degradación ambiental, debido a la filtración de cromo en las napas de agua). También hay un guardaparque que colabora con Valentina (Ajaka), colegas de los protagonistas (Bassi, Anghileri) y personajes oscuros (Veronese, Machín, Bigliardi). "Todos están interpretados por actores que admiramos y conocemos bien. Cromo no hubiera sido posible sin ellos, que se lanzaron a este rodaje con entrega y buena onda", concluye Puenzo, toda orgullosa.

Fuente: www.conexionbrando.com

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